El impacto negativo sobre el sistema financiero que puede afectar su imagen como motor de crecimiento económico, obliga a las instituciones de intermediación financiera (entes supervisados) a ser oportunas, claras y transparentes con la información financiera que presenten al mercado para que este pueda evaluarlas adecuadamente. Es este proceso de evaluación que resulta ser un activo intangible para las entidades de intermediación, sean bancos o intermediarios financieros no bancarios, en términos de lograr la fidelización de clientes, el financiamiento en mejores condiciones, entre otros aspectos, por lo que se considera importante el análisis y la presentación de todos los aspectos relacionados con la calificación de riesgo de contraparte en los bancos e instituciones financieras, en base a la evaluación de aspectos cuantitativos y cualitativos.